En el silencio de la Iglesia de Santa María de la Esperanza, el tiempo parece detenerse. Nuestra Amantísima Titular, Nuestra Señora de la Esperanza, ha sido entronizada en su paso de palio, dispuesta a bendecir nuevamente las calles de Huelva en su esperado Miércoles Santo.
Ataviada con delicadeza y primor por N.H.D. José Fernández, su imagen refleja la esencia más pura de la Reina de San Francisco. Cada pliegue de su manto, cada destello de su corona, habla del amor inmenso que un pueblo entero le profesa.
Todo está preparado. Los varales restaurados y sus nuevos basamentos, sostienen su paso con la dignidad que merece la Soberana de Huelva. En este año en que conmemoramos el XXV Aniversario de su Coronación Canónica, su presencia majestuosa, nos recuerda que Nuestra Madre es el consuelo en la pena, luz en la oscuridad y Esperanza viva para quienes la esperan.
La Esperanza ya está en su paso, Huelva la espera.





